Nunca antes había salido del país, por ello me sentía un poco desubicada aquel 27 de enero a las 3:00 p.m. en el aeropuerto, puesto que uno siempre esta acostumbrado a despedir y no a que lo despidan, pero allí me encontraba con mis compañeros del grupo de teatro y mis familiares. Tuvimos que esperar más o menos 3 horas para que saliera el avión, finalmente como un ave, este despegó de la tierra como a las 6:00 p.m.
Nuestro destino era la ciudad de Santiago de Chile, el vuelo duro 10 horas ya quehizo escala en Quito y luego en Lima, a las 7:45 a.m. (hora Chilena), llegamos al aeropuerto de Santiago, nos bajamos del avióny organizamos nuestras cosas, luego nos dirigimos hacia la salida, allí nos estaba esperando una van que nos transportó al Internado Nacional Barros Arana, institución donde nos alojaríamos en nuestra estadía.
En el internado, un edificio colonial, en cuyas aulas Nicanor Parra estudio su bachillerato, nos recibió una de las monitoras que nos llevó a nuestro alojamiento, otros monitores nos ayudaron a acomodarnos en una habitación de techos altos y paredes amarillas, que compartiríamos con otros veinte actores provenientes de España, Argentina y Colombia.
El mismo día de nuestra llegada fuimos a dar un paseo por el centro de la ciudad y recorrimos la Plaza de Armas de Santiago, que sigue el diseño traído por los españole a América, es decir, la sede gobierno y la catedral, destacándose en el centro del lugar la estatua de Bernardo de O’higgins, libertador de Chile.
Esa noche dormimos profundamente. Nos despertamos y después del desayuno nos dirigimos a hacer las compras para nuestros familiares, vinos (el que vaya a Chile y no traiga una botella de vino, no sabe a que fue).
La inauguración formal del encuentro se hizo el día 29 de enero y se preparó un cronograma para cada grupo, a nosotros nos correspondieron 5 presentaciones 3 de “Casi bandidos” y 2 de “Impronta Verona” en la universidad Arcis y en la Comuna Conchalí.
Los días que no teníamos presentación nos dedicábamos a conocer la ciudad con Joel nuestro monitor. Sebastián Castellanos y yo asistimos al Parlamento Mundial de la Infancia y Adolescencia.
Estuvimos 10 días en la ciudad de Santiago. Para todos, fue un gusto haber estado en este encuentro mundial de teatro, puesto que fue una experiencia enriquecedora a nivel artístico y personal, ya que compartimos e interactuamos con experiencias de otras culturas lo que avivó nuestro espíritu de lucha por una forma de vida y de ver el mundo desde un arte como el teatro.
Continuará…



