
Juan Carlos Yukuna padre de familia de la EPE e indígena de la comunidad Yukuna, estuvo conversando con los Jóvenes de la profundización de Biología y Conocimientos ancestrales.
El vive en un resguardo que queda a 12 kilómetros de Leticia en el Amazonas, es el cacique de su comunidad y además uno de sus médicos tradicionales. La cosmovisión de los yukuna (hermanos mayores) esta centrada en el conocimiento del Yuruparí . En el comienzo fueron repartidos entre las comunidades que viven en la Amazonía las medicinas y los conocimientos. A los Yukuna se les dio a conocer Yuruparí y se les encomendó el cuidado de la selva y de los hermanitos menores.
Los médicos tradicionales Yukunas curan en sus grandes malokas con el tabaco. En la maloka de Juan Carlos, más bien pequeña, caben alrededor de 200 personas. En una grande, donde se celebran algunas ceremonias como la del chontaduro con presencia de toda la comunidad, caben hasta 600.
En las noches se reúne la comunidad a conversar hasta altas horas de la noche sobre los asuntos de la cotidianidad o sobre la tradición de sus antepasados mientras toman el mambe (polvo de la hoja tostada de la coca revuelto con hojas tostadas de yarumo) y chupan el ambil (sumo de tabaco hervido, revuelto con sal de monte). El mambe proporciona una palabra dulce, que no hiere, ni juzga. Una palabra de armonía con los otros y con la madre naturaleza.
Nos Contaba Juan Carlos, que la recitación de las enseñanzas de Yuruparí se transmiten oralmente en verso y deben ser conocidas al dedillo por los médicos tradicionales. Ellos pueden durar varios meses contando fragmentos durante horas cada día.
Lo impresionó mucho en su visita la cantidad de gente que vive en la ciudad, pero más la posibilidad que tiene un habitante de Bogotá de caminar por el centro, toparse con miles de personas y no conocer a nadie. También la ausencia de comunidad y el deterioro del medio ambiente.
Les pidió a los muchachos vivir en armonía con los otros, amar y proteger la naturaleza.



