Reconocer, conocer y proyectar la Escuela ha sido quizá el evento más importante celebrado este año en la EPE. Tuvimos la posibilidad todos los trabajadores: maestros, personal de administración (oficinas, empleadas de la cocina, celadores y personal de mantenimiento), conductores y monitores de las rutas, de participar de él. También recibimos el apoyo de algunos estudiantes del nivel trece que colaboraron en la logística.

Como lo decía el profesor Dino Segura en sus palabras inaugurales, compartimos durante un día a través del lenguaje, la posibilidad de soñar todos juntos una Escuela que vivimos también todos los asistentes de manera diaria y que es también nuestro hogar como lo afirma Leandro Vinasco, ex alumno de la EPE. La Escuela ha sido para muchos una parte significativa de su pasado, presente y futuro.
En ese conversar y soñar podemos hacer que la Escuela siga vigente como innovación alumbrando el camino hacia una sociedad más justa y equitativa. Eventos como este, espacios de comunicación en donde podamos encontrarnos permiten que logremos mayor coherencia y satisfacción con lo que hacemos, nos hacen parte del sueño para reconocer que en cada uno de nosotros hay un fragmento, un destello que hace posible el brillo del “diamante” que es la EPE.
En la primera parte del encuentro se realizó un panel al que fueron invitados, un ex profesor de la Escuela, un ex alumno, un profesor actual de la EPE y un padre de familia.
En la segunda se adelantó un conversatorio previo a la lectura de un documento sobre aspectos de la organización y vida académica de la Escuela. Para concluir, en las horas de la tarde se realizó una plenaria. Esperamos publicar prontamente las conclusiones de este evento para que sean conocidas por todos.
De otro lado queremos invitar a las familias EPE para que pensemos en otro encuentro en donde estén presentes ustedes los padres.
Palabras de Dino Segura en la inauguración del evento.
En estos días estuve viendo una película sobre la importancia que tiene en la vida de las personas lo que sueñan. Ellos tratan de que las personas sueñen determinadas cosas para que en su vida real esos sueños orienten las acciones, orienten las intenciones y lo que la gente quiere hacer. Entonces ellos quieren que alguien que va a ser el dueño, el que dirige una compañía, que se yo, cambie las políticas y se oriente la compañía en una determinada dirección, entonces se encargan que esta persona sueñe eso para que los sueños orienten lo que esta persona haga.
Reflexionando sobre esa película, a mi me parece que eso es lo que nos pasa todos los días, o sea, yo tengo una vida familiar común y corriente como la de cualquier ser humano, pero en las mañanas, prácticamente lo que yo hago cuando salgo de mi casa rumbo a la Escuela es montarme en un sueño y de ahí en adelante estoy viviendo todos los días este sueño y ese sueño es el que de alguna manera justifica la manera de vivir y lo que yo hago permanentemente es como estar montado en ese sueño.
Me parece muy lindo, aparte de eso en la película hay una parte muy interesante que por un lado no me gustó el tratamiento que tiene, pero de todas maneras hay un momento en donde alguien descubre como hacer que la gente sueñe lo que quiere soñar y que se monte en el sueño y entonces tienen un establecimiento en donde la gente llega y se acuesta a soñar y la gente va allá y paga por soñar. No me gusto que la mayoría de personas que entraban a ese sitio y empezaban a soñar fueran viejos, personas de edad, porque los jóvenes también tiene derecho a soñar y yo creo que más aún los jóvenes que los viejos deberían de tener la posibilidad de construir sus sueños y empezar a hacerlo desde muy temprana edad.
Entonces a mí me parece que lo que nosotros hacemos cuando tenemos un ideal, cuando tenemos una perspectiva construida, es embarcarnos en esa perspectiva como si fuera un sueño y convertirla, dijéramos así, en la realidad y en el motivo de la existencia. Pero hay una cosa más interesante que sucede aquí y es que uno puede invitar a otras personas a que vivan en el sueño y puede decirle a alguien:
Oye te invito a soñar conmigo, a compartir mi sueño y nos vamos juntos por el mundo, por la vida a hacer ese sueño realidad.
Y esa es una de la posibilidades que se han dado, pero que no se le dan a todas las personas y por eso yo me siento muy agradecido y es que ha tenido la posibilidad de compartir los sueños con otros, enriquecer mis sueños con los sueños de ellos, hacer que los sueños individuales se conviertan en sueños colectivos y construir conjuntamente esta vida que es un sueño, pero que de alguna manera se convierte en un elemento de realidad para las personas que no solo están en el sueño sino para aquellas que están itinerantes y temporales en el sueño de nosotros.
Eso también es parecido a otra cosa que es muy linda y que me parece que en la medida en que lo comprendamos, entre otras cosas nos entendemos mejor y es que el lenguaje es la realidad. Es interesante ver como cuando nosotros conversamos con alguien estamos conjuntamente con ese alguien construyendo una realidad que antes no existía y que se hace conjuntamente en la medida en que la comunicación sea más significativa para la persona y en la medida en que sea más espontánea. Entonces uno puede perfectamente decir:
Oye, ven conmigo y hacemos juntos una realidad y vivimos esa realidad que construimos y la construimos desde el discurso.
Si ustedes se ponen a pensar prácticamente todas las cosas, todas las situaciones, todos los eventos que se dan en el día, son eventos construidos en el lenguaje. Hablamos de cosas que no están presentes, hablamos de cosas que todavía no existen, hablamos de cosas que ya existieron, es que aparte de eso, lo que ya existió, existió y lo que no ha existido no existe, la realidad, ¿Qué es la realidad y que es el presente? Entonces uno empieza a pensar que la vida realmente desde el punto de vista del sueño, no solamente es un sueño, sino que es un sueño imperceptible, porque si uno dice que lo más importante es el presente, se da cuenta que el presente es un diezmilésima de segundo, antes de ese presente esta un pasado que ya no existe y después de ese presente está un futuro que también no existe, entonces ¿Qué es la vida? Pero esa vida es la que nos da a nosotros motivos para vivir esos instantes tan pequeñitos, esos sueños tan pequeñitos. Esas conversaciones tan significativas, son las que le dan una razón de existir a las personas y por esos imperceptibles momentos y por esas imperceptibles y significativas conversaciones es que nosotros damos la vida y constantemente estamos renovando nuestras promesas.
Yo creo que hoy es un día de esos y es un día en que nosotros a través de la interacción que vamos a tener entre nosotros mismos, contándonos mutuamente lo que nosotros hacemos en el sueño que tenemos en el día a día, aceptando esas invitaciones que nos vamos a hacer de soñar conjuntamente, de conversar y conjuntamente construir nuestra realidad. Yo creo que hoy es un día de esos en los cuales podemos construir no solo una perspectiva de vida para nosotros, sino para muchos otros porque la Escuela no solo tiene que ver con lo que nosotros hacemos en el momento, en el instante, sino que la EPË se convierte en un imperativo para muchas personas que van con nosotros en este sueño.
Yo los invito a que como en aquella película empiecen los que no hayan empezado todavía y continuemos los que ya empezamos hace mucho tiempo a soñar, a soñar despiertos, a soñar y enriquecer esos sueños; a soñar para sentirnos mejor y sentirnos que estamos realizándonos en el sueño, porque la vida no es otra cosa que un sueño y yo creo que no hay una realidad diferente a la que estamos soñando y a la que estamos construyendo hoy. Los invito a que soñemos juntos, a que charlemos juntos, a que sobre la base de eso construyamos una cotidianidad más alentadora, más satisfactoria y mucho más enriquecida a la que vivimos diariamente en nuestra Escuela. Muchas gracias por su atención.

Entrevista con Leadro Vinasco, egresado de la EPE.
¿De qué promoción es usted?
Tengo entendido que del 96 o 97. Hace ya caso 15 añitos que me gradué y tengo muy buenos recuerdos. Estoy muy orgulloso de haberme graduado de la EPE, realmente fue una ocasión muy especial. Tuve como cierta fortuna de haber podido terminar puesto que no fue fácil, pero también de haber aprendido muchas cosas especiales en el colegio y la verdad me siento muy agradecido.
¿Por qué dice que no fue fácil?
Porque fue un proceso especialmente difícil. Todo joven encuentra una serie de preguntas en ciertos momentos de su vida que son difíciles de resolver. Yo tuve una situación particular en mi casa con la muerte de mis dos padres, probé drogas, etc. Creo que la EPE supo siempre acogerme con esas dificultades y ser un hogar para mí.
Precisamente ayer con motivo de este encuentro estaba redactando un texto en donde la primera palabra que se me ocurrió fue aquella que sale siempre cuando pienso en la EPE: Casa, hogar. No unicamente por mis compañeros sino por muchos maestros que tuve a mi lado a los que considero grandes amigos y si me los encuentro en la calle los saludo como amigos porque en esos momentos difíciles estuvieron conmigo, no solo porque me imponían un orden, una disciplina, sino que realmente estaban para escucharme, para contarme también sus experiencias de vida. No fue fácil pero lo logré y me siento muy orgulloso de haber salido de la EPE.
¿Qué está haciendo en este momento?
Ahora trabajo en la Cámara Colombiana del libro, soy coordinador de la Agencia ISBN y de la agencia ISMN para Colombia. Soy escritor desde hace unos tres años en que me he dedicado profesionalmente al asunto de la escritura y de la edición. Ya he publicado tres libros de poesía y estoy en el momento de publicar mi primera novela.
¿Qué tuvo que ver la EPE con esa vocación de escritor?
Definitivamente sí. En primer lugar encontré e la Escuela un espacio que me daba una cierta libertad para poderme dedicar a lo que yo necesitaba, donde podía equilibrar mi tiempo y repartirlo de una forma en que me sirviera más para la escritura. De hecho recuerdo que el último año lo pasé fue escribiendo y haciendo traducciones. Digamos rondando detrás de las letras.
Pero aparte de eso encontré un ambiente muy propicio para el desarrollo de la expresión artística en actividades de la Escuela como talleres literarios que realizábamos en compañía de amigos y creo que esta casita fue una piedra básica en la construcción de la vida de escritor, lugar al que vuelvo constantemente en mi escritura como fuente de inspiración.
La escuela fue fundamental en poder decidir que quería ser un escritor en algún momento de mi vida. Muchas personas tienen de pronto este deseo pero los lugares, la educación que reciben no les ayuda mucho. Eso fue lo que yo encontré aquí porque me valoraban porque podía escribir y lo hacía bien. Ese fue un apoyo grandísimo para poderme desarrollar como escritor.
¿Sobre que escribe?
Mis temas son muy duros, yo he intentado escribir cosas para niños pero no he podido todavía. Todos los literatos saben que escribir para los niños es muy complejo. Mis temas son duros, urbanos, son un reflejo de las historias con que nos encontramos en la calle, en Colombia. En algunos momentos son el reciclaje de informaciones que pasan por la radio, por televisión, de cosas fuertes que vivimos en el país como masacres, paramilitarismo, guerrilla, corrupción, narcotráfico. Sin embargo la novela que estoy escribiendo en este momento está más centrada en el mundo de las universidades, de los profesores y los alumnos. Un poco como la ética y la anti ética que se vive en este medio cuando la educación se ve como negocio y las relaciones personales que se tejen en una institución educativa como una universidad. Son muy diversos los temas pero todos tienen que ver con una poética de lo urbano.

Entrevista con Serafín Rodríguez padre de familia de la EPE
¿Cómo se siente, qué piensa del panel del día de hoy?
Me siento muy bien porque el ambiente de la EPE siempre es acogedor. Como papá me he sentido muy bien acá y hoy vengo a este evento que la EPE organiza con muchas expectativas, con muchas ganas de seguir aprendiendo de la experiencia de la EPE, de pronto de afrontar una mirada como padre de una de las niñas que lleva aquí toda la vida.
¿Cómo se llama ella?
Laura Sofía Rodríguez, está en once con Mónica que es su directora. Muy contento de estar con ustedes acompañándolos.
¿Qué espera que pase con este evento?
Pues que la EPE salga fortalecida con este evento, que logre promover la autonomía, el gusto por el conocimiento, la constitución de colectivos. Que siga produciendo esa alegría que se nota en los niños por el conocimiento y por el vivir aquí en la Institución.
¿Cuántos años lleva la niña en la EPE?
Ella ingreso a los tres años y ya está en once. Lleva once años.
¿Después de este largo tiempo que ha visto en su hija, que expectativas tiene?
Yo pienso que el proceso que lleva Laura Sofía es muy propio de los procesos de la EPE. Encuentro en ella mucho gusto por el conocimiento, muchas ganas de participar. Anda con el cuento que quiere ser escritora, no me importa si no lo logra, lo que me interesa es que anda en el cuento de la escritura. Tiene como casi todos los niños de la EPE una personalidad bastante autónoma y criterio propio. En el espacio de la familia Sofía siempre ha sido vista como una niña de gran madurez, cuando comparte con sus primos y primas se hace visible la gran madurez que ha adquirido en la Escuela producto de ese ambiente de debate, de discusión, de contemplar distintos puntos de vista. La verdad es que yo me sorprendo y estoy muy contento con el proceso de la EPE tanto que ahora ando buscando una institución parecida en Medellín para uno de mis nietos que comienza también y tiene dos añitos largos y estamos pensando en un proceso educativo parecido a este pero está difícil de encontrar algo similar en esa ciudad.
¿Qué tiene para decirles a los padres de la EPE desde su experiencia?
Que tengan confianza en la Escuela ya que en las reuniones de padres de familia algunos se preocupan de distintos asuntos. Como no ven la exigencia de la EPE en términos de contenidos puntuales que se examinan. Por ejemplo como no se da una matemática usual, entonces algunos piensan que los niños, las niñas no están preparados para la universidad y yo creo que la experiencia nos ha dicho todo lo contrario. Los niños salen preparados también para la universidad y los retos que se proponen.
Yo le diría a todos los papitos y mamitas que afirmen su confianza en el proyecto educativo que es la EPE, que apoyen a sus hijos en las posibilidad que la Institución les ofrece, ya que estoy seguro que salen en condiciones de aportar no solo en la academia sino en la vida que es lo más importante porque han aprendido a vivir la vida acá.

Entrevista con Francisco Aguilar, exmaestro de la EPE
¿Hace cuántos años fue profesor de la Escuela?
Hace casi treinta años. ¿Usted inició en Normandía?
A ver, de las tres casas que hubo en Normandía en donde la EPE funcionó, la primera, primera que fueron el primer y segundo años de la EPE yo no estuve. En la segunda casa que era una pequeñita, allí comencé yo en donde las habitaciones eran los salones y ya después nos pasamos a la casa grande que quedaba sobre la avenida. Creo que soy de los del inicio, los primeros dos, tres años de la EPE.
¿Qué hace actualmente Pacho?
En este momento soy el director del Instituto de Investigaciones educativas de la Universidad Distrital, eso si de manera muy reciente. Pero lo que venido haciendo, pues la docencia en la Universidad Distrital, veintidós años ya, pero más que todo la investigación sobre innovaciones educativas en el país.
¿A eso ha dedicado usted su vida?
Si, a la pedagogía y a la investigación sobre el cambio educativo.
¿Cuánto tiempo estuvo como maestro de la EPE y cómo lo marcaron esos años en sus búsquedas?
Ocho años. Antes había tenido otras experiencias mas bien de tipo marginal, profesor de colegio tradicional, pero bueno, salvo esas otras experiencias la verdadera experiencia profesional, en serio, en donde uno se mete de fondo, la EPE.
Como acabo de decir en el Panel la EPE marcó completamente toda la estructura de lo que puedo ser hoy como profesor, todo se lo debo a la EPE. Especialmente esa vocación hacia el cambio, hacia la transformación, esa vocación para inventar cosas nuevas cada vez, no estar nada conforme con lo que existe, con la rutinización y esas cosas. Eso se lo debo a la EPE, en la parte del ejercicio práctico de la docencia.
Igual lo que tiene que ver con el tema de las innovaciones educativas, el cambio pedagógico también se lo debo a la EPE, más allá de lo que tiene que ver con las prácticas diarias y los temas de la cotidianidad, sino además la posibilidad de discutir temas generales de pedagogía de educación e innovaciones. Todo eso me ocurrió en un momento de la vida en que pues esta uno afianzándose como profesional, ubicándose en el mundo académico intelectual y reforzando una serie de concepciones, de teorías, de principios. Entonces me permitió en ese momento ganar eso, de manera que la influencia de la EPE fue definitiva.
¿Cómo definiría usted a la EPE?
Es un proyecto de innovación permanente, esta en construcción. Es una experiencia pionera en Colombia en muchos aspectos de innovación educativa, es una de las instituciones más consolidadas en el país de innovación educativa. Con esto lo que quiero decir es que hay muchas experiencia de innovación que nacen y mueren; otras nacen, crecen, no se reproducen y mueren; otras no logran consolidar nunca sus procesos, sus propuestas, en fin y de esas efímeras hay muchas. Experiencias consolidadas, vigentes, actuales, dinámicas como la EPE muy, muy pocas. De manera que la EPE se merece todos los reconocimientos como experiencia educativa consolidada, con una tradición de enormes aportes a la educación, a la pedagogía, al magisterio colombiano. Eso es, la EPE es muchas cosas.
¿Cómo se siente por estar hoy aquí participando de este panel?
Como lo dije hace un rato, es un honor, una dicha y una suerte que me hayan invitado hoy cuando se quiere hacer un conocimiento y reconocimiento de la EPE, de lo que es, de su historia, de su importancia. Entonces poder hablar sobre lo que ha representado y representa hoy la EPE en mi propia vida es muy rico, muy placentero.
Hablar en público sobre esta experiencia es un privilegio y una suerte que me tengan en cuenta para eso y más allá me parece que esta percepción tan positiva que yo tengo de lo que ha sido y representa la EPE, poder contarlo puede ser un buen aporte para las personas, porque entiendo que en el relevo generacional se ganan muchas cosas, pero también se pierden otras. Puede ocurrir que muchas personas que están vinculadas actualmente a la Escuela, no sepan muy bien en dónde están. Es como cuando a uno le regalan un anillo de diamantes, un diamante finísimo y grande, pero como uno no sabe de diamantes dice ese vidrio de botella como les quedo de bonito, pero no sabe lo que tiene porque simplemente lo desconoce. Es de alguna manera recuente que personas que llegan a un colegio, trabajan allí…
Incluidos los padres de familia?
Si claro, pero que no saben muy bien, entre otras cosas porque no tendrían porque saberlo, en donde es que trabajan, estudian o tienen a sus hijos. O porque no tienen patrones de comparación, porque no están enterados de cierto contexto en el que la EPE se destaca, ¡brilla como un diamante! No se está en posibilidad de reconocerlo por falta de información, entonces poder aportar algo en ese terreno es rico.
Una última pregunta. ¿Por qué la importancia de las innovaciones hoy en día?
La escuela está atravesando una de las peores crisis de su historia, esto lo he repetido mil veces, pero es que la crisis cada vez es peor, cada día más irreversible. Es decir, la escuela ya perdió completamente la partida, o cambia o cambia y no tiene otra alternativa, otro chance, y la pedagogía tradicional y la escuela tradicional repetitiva, memorística, autoritaria, negadora del sujeto, esa escuela perdió su lugar en la historia, no va más. Sin embargo todavía persiste y de que manera causando estragos a diario y la EPE lleva treinta y cuatro años mostrando en la práctica que si es posible otra escuela, que si es posible otra educación, otras formas de relación social, entre los maestros, entre los alumnos, entre las personas con el conocimiento, en fin. Que no solo es un ideal a conseguir sino que es una realidad práctica, viva.
¿Cambia la educación, cambia la sociedad?
Claro, en los setentas se decía que solo cambiando el sistema cambiaba la educación. No eso hace años dejo de ser válido y hoy todo el mundo sabe que no hay que esperar a que toda la sociedad cambie, a que todo el estado sea diferente. El cambio de la educación es posible ¡ya! En la práctica, en los hechos construir lo nuevo y efectivamente la EPE es lo nuevo: una experiencia alternativa pedagógica, construye una nueva educación, desarrolla todos los días nuevas prácticas pedagógicas, está formando personas nuevas y por lo tanto está cambiando en la práctica la sociedad. Que es una experiencia de alguna manera marginal en el contexto nacional pues sigue siendo una de la pocas experiencias que existen, eso es cierto, pero esto no invalida sino confirma que es una experiencia absolutamente valiosa, es un proyecto político de transformación estructural de la educación y la pedagogía desde hechos concretos y realizaciones concretas, de manera que el impacto político de esta experiencia es grande, pero su reconocimiento debería ser mayor, también eso cierto.





